domingo, 30 de marzo de 2014

EL CONTROVERTIDO PUBLICO

Lo que más entusiasma a los públicos en un arte cualquiera es tener la impresión de un esfuerzo en quien lo ejecuta, la sensación constante de su visible dificultad: esto les garantiza la seguridad de que pueden aplaudir justamente, premiando el mérito. Pero al espectador inteligente lo que le importa es lo contrario: las dotes naturales extraordinarias, la facilidad que es estética y no moral; ver realizar lo más difícil como si no lo fuera, con gracia, sin esfuerzo, con naturalidad. 
José Bergamín. El arte de birlibirloque en Ilustración y defensa del toreo. Pag. 26. Ediciones Litoral. Malaga 1974 


José Gómez Ortega "Gallito"

EL APUNTE DEL MARTES 25 DE MARZO

AMABLE VULGARIDAD
“Salí de mi casa a torear y volví un año después en silla de ruedas”. Categórico resumen de Vicente Yangüez El Chano, en cuyo homenaje y apoyo se organizó el festival del sábado 22 en Vistalegre, con el aliciente de ver a cuatro de los “big five” que han decidido no comparecer en Sevilla como supuesto castigo a los empresarios, en una decisión de oscura trastienda e incierto resultado.
El público que llenó más de la mitad del aforo, despojado de la severidad de Las Ventas respondió en un tono entregado a los toreros. Pensaba que lo contrario del rigor tantas veces excesivo de la Monumental sería la amabilidad, pero resultó que suprimido el rigor en el público lejos de aparecer la comprensión y el buen gusto lo que apareció fue un cierto gusto por la vulgaridad y el aplauso indiscriminado que se utilizó para premiar lo bueno, lo malo y lo regular con el mismo entusiasmo, reservando las únicas protestas, por otra parte tan fuera de lugar en un festival benéfico, para los picadores.
Tomada de El paseillo en red

Manzanares provocó los gritos de una claque femenina, Talavante recibió ánimos desde voces desgarradas que parecían reivindicar con desesperación a un torero incomprendido, sin que se acabara de entender el motivo, Padilla recibió aplausos desmedidos para una vulgaridad rampante y al final todos contentos por su participación solidaria ante un público entusiasta.
Tomada de El faro de Guadarrama

Interesante la actuación de El Juli basada en la quietud de los pies en las tandas, lo que le permite mantener una cierta verticalidad, en que el alarde de técnica le obliga a un antiestético toreo de expulsión para poder recoger al novillo en el siguiente pase y en el que el alarde de valor que quiere suponer desaparece por la docilidad extrema del novillito. Mientras que los demás hicieron la faena que van arrastrando por las ferias, sin que la diferencia de peso, edad y trapío de los novillitos y la extrema docilidad que demostraron les animara a mayores empresas. Tampoco las actuaciones flamencas que acompañaron a las actuaciones muleteras merecieron mayor interés, pues tan poco oportuno me parece acompañar  las faenas con el tatachún del pasodoble como con el lolailo flamenco.
Al final, todos contentos, pues se cumplió el objetivo de apoyar a El Chano y se abrió la temporada con un amable festival al que el público respondió con su presencia y aplausos.


Madrid 23 de marzo de 2014  
Publicada en http://www.opinionytoros.com/noticias.php?Id=45991

PASEOS POR EL MADRID TAURINO

Madrid es, durante más de 100 años el centro del toreo. Desde Pepe-Hillo hasta Manolete, al menos. Lugar de residencia de los grandes toreros que se anuncian en el abono madrileño. Aquí tiene casa Cúchares y su hijo Currito, Lagartijo, Frascuelo; Fernando El Gallo, vió nacer en Madrid a su hijo Rafael; Joselito establece en la capital su cuartel general desde donde dirige el mundo de los toros; Belmonte fija su residencia rodeado de su corte de intelectuales.

Placa  municipal en recuerdo del nacimiento de Francisco Arjona "Cúchares" en la calle Huertas
Foto de Juan Salazar



Madrid es, pues, un lugar privilegiado tanto por la cantidad de festejos taurinos, como por ser el centro de las comunicaciones modernas, indispensables para desplazarse a todas las ferias importantes que reclaman a los grandes toreros.


La creación de la feria de San Isidro da un nuevo carácter al público, que se va acostumbrando a ir a los toros en Mayo como un acontecimiento de los que tan llena está la vida ciudadana. Los aficionados van desertando de las corridas de los domingos, que a su vez van perdiendo interés, llevados de los trasiegos que la vida impone en los modernos fines de semana y asisten a los festejos de la feria después de la salida de sus trabajos.



Público en Las Ventas en 1963
Cortesía de José Ramón Márquez


Madrid sigue siendo el centro del toreo debido tanto a su feria como a ser el centro de donde irradian su fuerza los modernos medios de comunicación.


El público de Madrid ha sido consciente y partícipe de esa importancia. En los años 60 y 70, las demandas de seriedad y escrupolosidad no están reñidas con el tono algo festivo, y siempre riguroso, de la andanada del 8. De todas formas el ceño algo adusto de la expresión, se extiende por la plaza de Madrid a partir del protagonismo del tendido 7. Con igual seriedad con que se protesta la falta de fuerza de los toros, se aclaman los éxitos con los "victorinos" o las lecciones de Antoñete.

Antoñete en Las Ventas 
Tomada de Toro, torero y afición
Este ambiente algo irascible y muy apasionado ha hecho fortuna, asociándose como parte inseparable de la fiesta y la ha acompañado durante la recuperación del calor del público y del aprecio social que se produjo a partir de los años 80. En cualquier caso tampoco debe de ser muy diferente del que había durante la gran competencia de Frascuelo y Lagartijo, o del que indujo a Guerrita a exclamar "que atoree San Isidro", al que acompañó a Joselito y Belmonte en la edad de oro o al que hizo que Luis Miguel Dominguín pasara largos años sin torear en Las Ventas.

Làpida en la casa donde murió Salvador Sánchez "Frascuelo" en la calle Arenal
Foto de Juan Salazar
Madrid recoge en sus calles los recuerdos de la historia del toreo y estos recuerdos se pueden seguir con amenos paseos.

Recorrerlos y marcar las más de cien referencias actuales será una de las tareas de este blog, donde gustosamente se recibirán todas las aportaciones de aficionados.
Placa en la última residencia de José Gómez Ortega "Gallito" puesta por la peña "Los de José y Juan"
Foto de Juan Salazar

DILES QUE NO ME OLVIDEN. TRAS LAS HUELLAS DE JOSE MATA

0.      Presentación
La casualidad, el azar es el motor de tantas cosas. Esta semblanza de José Mata, un torero al que no conocí, al que jamás vi torear, quien murió a consecuencia de una cornada en Villanueva de los Infantes. Con el que no tengo ninguna relación, ni vínculo personal, ni soy canario, ni tengo raíces allí y si he visitado Villanueva de los Infantes fue tras quedar atrapado en su historia. Por tanto fue, como tantas situaciones en la vida, producto de la más estricta casualidad, de la pregunta inintencionada de un amigo en mi primera noche de turista en la isla de La Palma. ¿Sabías que hubo un torero canario?


Espectacular natural de José Mata
Tomada de El Espadazo

Como las vacaciones eran largas, quedamos en visitar un día la casa familiar donde según me decían había un museo dedicado a su memoria. Allí quedé prendado del torero, de su azarosa vida, de sus ilusiones inalcanzadas, del recuerdo que defendía, casi treinta años después de su muerte,  su hermana Nery desde su casa en Las Tricias, bello pueblo perdido en la orografía de la Palma.


                                     Recuerdos de José Mata en su casa familiar de Las Tricias

Seducidos por la inevitable extrañeza que produce el toreo en una isla canaria, sin tradición taurina y hasta sin ganado vacuno, ni bravo ni manso, me pidieron un artículo para la revista literaria local La Fábrica. El artículo que trataba de explicar en dos folios lo que era el toreo y lo que había significado José Mata en él, me sirvió para adentrarme en el personaje, para provocar una fascinación por una vida que se intuía rica, singular, definitivamente interesante, muy superior al buen aunque lejano recuerdo que José Mata había dejado en algunos, ya viejos, aficionados que le vieron torear.


Estos apuntes biográficos, morosamente redactados, que hoy empiezo a publicar, son el pago agradecido de una deuda que tengo con José Mata y su hermana Nery, por haberme proporcionado el empeño de descubrir una vida fascinante de un hombre dedicado a soñar y que desgraciadamente vio su sueño truncado cuando parecía que podía atreverse a alcanzarlo.

¿Dónde van los recuerdos cuando se olvida?

Tomada de El Espadazo