martes, 19 de julio de 2016

CÈRET, SANTUARIO DE LA SUERTE DE VARAS

La suerte de varas es la piedra de toque de la corrida de toros, su existencia marca la diferencia entre un espectáculo de enfrentamiento entre el torero y el toro bravo o de encuentro y colaboración entre un animal dócil y un profesional del espectáculo.
Gabin Rehabí, el gran y mediático picador francés
picando a Viejetiño-5 de Saltillo

El mantenimiento de la suerte de varas implica la subsistencia del toro bravo. Por eso es tan importante darle la importancia que merece y en Ceret llevan años defendiéndola. La teoría es muy fácil, poner al animal en suerte, recibirle con la vara sin dejarle estrellarse antes en el peto, no rectificar lo que obliga a picar en su sitio y no recargar ni barrenar, de manera que el toro pueda volver al caballo cuantas veces necesite para quedar picado. La práctica es otra cosa, y en Ceret se incentiva con diferentes premios a los picadores y con la aquiescencia de los matadores contratados.
Alberto Aguilar con Lechuzito-37 de Saltillo

Alberto Aguliar brinda la muerte de Horquito-1 
a su criador José Joaquín Moreno Silva

La corrida de Saltillo era el plato fuerte del abono y no defraudó. Salió una corrida seria, que acudió hasta veinte veces al caballo y con la que Alberto Aguilar que está en un buen momento, demostró poder y saber torear, Robleño se mostró como el torero maduro que es, muy capaz ante los toros de casta aunque no tenga la chispa de otras temporadas y Venegas mostró su progresión e interés delante de su lote. La corrida de Moreno Silva se pareció a la de septiembre en Madrid que se llevó tantos premios, más que a la tan nombrada de San Isidro. Una corrida seria y con interés para los aficionados.
Fernando Robleño con Beato-29 de Saltillo

Juan Carlos Sánchez de la cuadrilla de Alberto Aguilar
picando a Horquito-1 de Saltillo

Interesante, aunque no impresionante, la novillada de Vinhas, con dos primeros toros que arrearon mucho en los caballos y parecían anunciar una espectacular novillada, pero el resto fueron, lo que no es poco, unos novillos serios de Santa Coloma. La novillada no se pudo apreciar en todo su interés, debido a la inexperiencia de los novilleros, uno de los cuales hacía su presentación con caballos.
Capitán I-36 (célebre nombre del encaste santacoloma)de Vinhas
 levantando al caballo con poder

El debutante Sebastián Castillo
compone la figura ante Tabaquero I-45 de Vinhas

Toros de gran tamaño, especialmente para una plaza de ruedo pequeño como Ceret, presentó Aurelio Hernández, grandes de tamaño, de pitones, abundantes de carnes, bastos, de capas más barrosas que jaboneras y poco interesantes en el caballo y en la muleta. Dos de ellos se devolvieron, uno por estricta mansedumbre, en una decisión discutible de un palco que estuvo toda la feria desacertado, autoritario e incapaz y de segundo sobrero salió un saltillo de Miguel Zaballos, encastado, codicioso y complicado al que hizo frente  Pérez Mota quien dejó un buen recuerdo, como antes lo había dejado con su compostura Curro Díaz ante los titulares. Fandiño parece proseguir su recuperación anímica.
Pérez Mota ante el 6º bis de Miguel Zaballos

Seria estocada de Iván Fandiño al 2º de Aurelio Hernández

La característica común de la feria, además de la seriedad de los toros y novillos, fue la importancia de la suerte de varas que desde Ceret parece haberse exportado a diferentes plazas francesas, aunque le cuesta mucho trabajo que sea un ejemplo para España. La recuperación de la suerte de varas es el único camino para convertir la corrida de toros en un espectáculo integral, vieja aspiración incumplida de los años 80, imprescindible para posibilitar la supervivencia de la corrida de toros tan contestada, social y, en especial, políticamente. En esa defensa, la visita anual a Ceret adquiere el carácter de una peregrinación al santuario de la suerte de varas que es como decir de la bravura.
Cubanero-2 de Vinhas

 Cubanero-2 derribando en la 1ª vara con poder

 Cubanero-2 arrancçandose a la 2ª vara

Cubanero-2 embistiendo con bravura en la 2ª vara

El saltillo de Miguel Zaballos que salió de segundo sobrero
en la corrida de Aurelio Hernández

Caparro-39 de Saltillo


Reportaje fotográfico de Andrew Moore






jueves, 14 de julio de 2016

VÍCTOR BARRIO. IN MEMORIAM

Poema de José León con el que la esposa de Víctor Barrio quiso homenajear al diestro y su vida junto a él en las redes sociales: "Cómo me gustaría creer que hay una gloria para todo aquel que pierde la vida en las astas de los toros. Si no es así, descansa en paz allá donde estés, que nosotros los poetas nos encargaremos de hacerte inmortal",


Víctor Barrio

No hay justicia en el mundo de los toros como, por lo demás, no hay justicia en la vida. La suerte buena o mala se reparte sin ton ni son, aleatoriamente, te eleva o te hunde, en casos extremos te mata, como a Víctor Barrio.

Torero modesto, de pura afición, sin antecedentes familiares, sin cercanía a ganaderos, toreros o apoderados de postín. Torero a puro huevo.

Cuesta hacerse un hueco entre todos los novilleros, cuando la cercanía al toro pasa por los encierros de los pueblos de Segovia, pueblos con mucha afición y pocos medios, pero Víctor Barrio se entregó a su afición y fue torero, matador de toros, y antes novillero de postín. Novillero de pocas corridas, muchas de ellas en Madrid, siempre tan duro para los toreros, donde un toro te puede encumbrar, pero estás demasiado en el punto de mira y el torero tiene que hacerse despacio, aprendiendo de sus éxitos y de sus errores.
En Las Ventas

Ese mismo escaparate de Madrid le midió de matador. Víctor Barrio tenía un toreo vertical, de dejar llegar mucho al toro, de gran belleza plástica cuando podía mandar al toro. Su toreo era como un diamante en bruto, se adivinaba su valía, pero al diamante había que pulirlo, había que montarlo en una joya que lo realzara y envolverlo en un estuche adecuado.
En Valdemorillo

Este era el camino que iba recorriendo Víctor Barrio y ese es el resumen de la carrera de un torero hasta llegar a figurar entre la élite, entre los toreros de ferias, pero la suerte, mala suerte, se cebó en el torero antes de llegar a ser figura.
Víctor Barrio y El Pana

Era su tercera corrida de la temporada, antes había estado en Valdemorillo y Madrid, había entrado en Teruel y tenía prevista otra corrida para agosto y luego, como casi siempre, quizá El Burgo de Osma y los pueblos de Segovia, Sepúlveda, donde vivía, Riaza donde se le quería, Cantalejo con su feria de varias corridas. Un duro camino para llegar a las 8 ó 10 corridas que le permitieran seguir puliendo su toreo, seguir intentando cambiar su moneda.
En Riaza

Pero la muerte le estaba esperando en Teruel, una cogida fortuita, una caída habitual, una cornada casual y un corazón partido, una vida cargada de sueños y esperanzas que desapareció sin que seamos capaces de entenderlo.
El féretro de Víctor Barrio 
por las calles de Sepúlveda


Descanse en paz Víctor Barrio, torero, matador de toros bravos.

jueves, 7 de julio de 2016

RIAZA ENTRA EN EL MAPA DE LA TAUROMAQUIA

Riaza, pueblo de la provincia de Segovia, donde tengo una casa desde hace años para aprovechar sus paisajes, su comida y su gente, es un pueblo taurino.
La Plaza Mayor de Riaza

Sus fiestas giran alrededor del toro, hay encierros con los toros de las corridas, capeas para aficionados, numerosos corredores de encierros, algunos habituales y visibles en San Fermín y, claro está, bastantes aficionados de esos que tanto escasean en los tendidos de las plazas de toros. En su plaza montada en la propia plaza Mayor brillan los festejos taurinos, especialmente una novillada y una corrida de toros.
Toros de José Escolar
reseñados para las fiestas de Riaza
Tomada de la Peña Taurina de Riaza

La Peña taurina con solera, está pendiente del toro y la nueva administración municipal presidida por Andrea Rico (PSOE), ha decidido que en las fiestas de este año, el toro sea un doble protagonista, por su presencia y por su casta.
Antigua plaza de toros desmontable de madera 
en la Plaza Mayor de Riaza
Tomada de La Razón incorpórea


La plaza de toros actual, instalada en la
Plaza Mayor de Riaza
Tomada de Dominguillos

En estos momentos de incertidumbre ante el futuro de la tauromaquia, Riaza ha apostado por que sus fiestas se disfruten con el toro de casta y ha contratado dos ganaderías señeras por su interés para los aficionados a los toros. José Escolar, que obtuvo el premio al toro más bravo en San Fermín pasado y Baltasar Ibán, cuyo toro Camarín ha recibido numerosos premios de este San Isidro.
Anuncio de los festejos taurinos para las fiestas de Riaza
con los novillos reseñados de Baltasar Ibán
Tomada de la Peña Taurina de Riaza


Una nueva asociación Taurina defiende los espectáculos populares y tradicionales y ha montado para este mes de julio unas jornadas en defensa de los festejos populares, tan efervescentes tras las controvertidas decisiones de la Junta de Castilla León sobre el Toro de la Vega. Se suma así a la defensa de la Tauromaquia que desde hace años lleva la Peña Taurina, difundiendo la corrida de toros y premiando a sus mejores exponentes para los aficionados.
Jornadas en Defensa de las Tradiciones Taurinas en Riaza
el 15 y 16 de julio de 2016
Tomada de Toro, torero y afición

Elegir ganaderías de casta para las fiestas es la mejor manera de defender la corrida de toros, y la decisión tomada en Riaza, pone a este pequeño y bonito pueblo en el mapa de la Tauromaquia, en la lista de plazas donde puede aparecer el riesgo y, por tanto, también la belleza, cita para numerosos aficionados y ejemplo para tantos otros sitios encerrados en el sota, caballo, rey de ganaderías anodinas y jolgorios olvidables.