lunes, 17 de octubre de 2016

CASTA, FUERZA Y BRAVURA DE PALHA PARA CERRAR LA ÉPOCA CHOPERITA

Una gran y encastada corrida de Palha cierra la época Choperita en Las Ventas y nos deja buen sabor de boca para esperar la próxima temporada  
El último toro de la temporada fue muy bravo
.
A salvo de las corridas de este verano, a las que no he asistido, ha sido la mejor de la temporada, con tres toros encastados y bravos, que han apretado en el caballo y han sacado las vergüenzas de los picadores a la vista de todos.
Quita Sustos-375 arrancándose de bravo al caballo
desde el que Francisco Javier Sánchez recargaría y barrenaría
en dos varas sangrientas y sin ninguna belleza

Los toros Saltillo II-592, Saltillo I-587 y Quita sustos-375 (1º, 2º y 6º) han dado un gran espectáculo de casta, fuerza y bravura, por este orden, que es el que responde a mis preferencias. Los toros 3º y 5º fueron interesantes y el célebre Cardinillo-384, en el que tantas esperanzas decía tener depositadas el ganadero, resultó manso y descastado, cosas de la genética.
Saltillo I-587 castigado sin respeto a las reglas del arte
por Juan Francisco Peña

Una corrida de casta pone al descubierto las virtudes y carencias de la fiesta. Entre las virtudes las de los toreros, quienes no dieron un paso atrás, cada uno con su estilo. Ninguna pega que ponerles, aunque no hayan sido actuaciones que les sirvan para catapultarse en el escalafón, sino para mantener una imagen de torero duro y honrado.
Fernando Robleño cogido por Saltillo II-592
quien le daría una cornada envainada

Fernando Robleño quizá disminuido por la paliza que le dio el toro de salida, al ir a esperarlo de rodillas a los medios, no acabó de buscar el pitón contrario, por más que acabara la faena más centrado que la empezó.
Arturo Macías en el primer pase de una serie por la izquierda, 
con una buena colocación que perdía al ligar la serie

Arturo Macías ante un toro muy bravo, escondía la pierna al ligar, dejando una imagen excesivamente ligera para el gusto de los aficionados, por más que sea el estilo que marca el día a día de las corridas de figuras en ferias.
Alberto Aguilar toreando muy bien al natural
a Quita Sustos-375 que metía así la cabeza

Alberto Aguilar centrado con un toro muy bravo, dejó muletazos de buen gusto aunque supieran a poco y quizá no encontró el metraje de la faena, a la que le sobró la última serie.
Alberto Aguilar toreando con buen gusto al natural
a Quita Sustos-375

Los picadores están fuera del arte, perdido el orgullo de su torería, cumplen con su oficio de dejar al toro listo para la muleta, sin el menor atisbo de respeto por su profesión y gusto por la fiesta. Encuentros sanguinarios, recargando, barrenando para hacer la mayor sangría en el menor tiempo, sin citar al toro con majeza, agazapados esperando la embestida del animal parapetados en el caballo disfrazado de sofá, para tundirle sin misericordia por la casta y la bravura. Los picadores no matan al toro en el caballo, están matando la fiesta, tirando por la borda de su oficio, la belleza de la suerte de varas
Iván García que paró con eficacia y belleza a Quita Sustos-375
 a la salida de la última vara, lidiando en banderillas

Tampoco los matadores se lucieron poniendo a los toros en suerte, intentando pasar el trámite de la suerte de varas y confiando en que la carnicería desde el caballo fuera olvidada por sus tristes faenas. En un quite al último toro, el peón Iván García dejó al toro parado, como debía haber sido puesto en suerte para las varas, recibiendo una ovación que se prolongó durante la lidia de banderillas obligándole a saludar.
Saltillo II-592 llenando la plaza
con sus 535 Kg en la báscula

Fuerte ovación, como la que se llevaron los tres toros encastados en el arrastre, a los que en un exceso de remilgos, ni la afición pidió vuelta al ruedo con fuerza, ni el palco la premió. Sí dieron la vuelta al ruedo Robleño y Aguilar, como la podía haber dado Macías, pues era en reconocimiento de su satisfacción por haber salido enteros, sin volver la cara, más que en recuerdo de su arte.

El bonito y singular Cardinillo-384,
manso y descastado

Reportaje fotográfico de Andrew Moore

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