viernes, 10 de octubre de 2014

PASEOS POR EL MADRID TAURINO. LA CALLE DE ALCALA. LINEA MAGICA DEL TOREO (y II)

Madrid sigue creciendo y la Plaza de la puerta de Alcalá cae en los terrenos que formarán parte del barrio de Salamanca, por lo que será demolida y sustituida por otra, que se inaugura el 4 de septiembre de 1874, junto a lo que entonces se llama la carretera de Aragón que no es otra que la calle de Alcalá, por donde sigue trazándose la línea mágica de la tauromaquia.

La plaza de toros de la carretera de Aragón 
tarjeta postal c.1917

Tengo para mí que esta plaza llamada nueva por sus contemporáneos y vieja en la terminología actual, lo cual produce más de un equívoco, es el gran templo de la fiesta de toros. Aquí se sustanció la competencia entre Lagartijo y Frascuelo, verdadero momento fundacional de la corrida de toros moderna, aquí la fiesta se constituye en espectáculo definitivamente moderno, dirigido al público urbano que busca un entretenimiento para su tiempo de ocio y que lo encontrará en la corrida despojada de las adherencias cortesanas, separada definitivamente de los juegos rurales, seleccionada la bravura del toro, depurada la técnica de torear.


Matadores contratados para el abono de Madrid de 1882
Lagartijo, Cara-ancha, Gallito chico, Angel Pastor y Hermosilla
La Lidia, 2 de abril de 1882

La plaza de la carretera de Aragón despedirá a Guerrita, quién dejará, otra más entre sus muchas sentencias, una frase para la historia: “En Madrid que atoree San Isidro”, que muchos después de él han pensado aunque sin repetirlo en voz alta.


Guerrita entrando a matar a Cocinero de Félix Gómez
el 17 de mayo de 1894 en la plaza de toros de Madrid

Gallito saldrá llevado por los aficionados a la sillita de la reina por su puerta grande el 4 de julio de 1914, en el que lidia los 7 toros de Martínez y Belmonte realizará allí las grandes faenas de su primera época entre ellas la de Tallealto de Contreras el 2 de mayo de 1914, que obligó a puntualizar a Joselito ante Clarito: “Esa será la faena más grande del toreo, pero ¡el mejor torero soy yo!”.


Gallito "a la sillita de la reina" el 4 de julio de 1914

La primera faena moderna consistente en 16 pases naturales y de pecho en series ligadas con la mano izquierda, haciendo girar alrededor de Chicuelo, colocado en el centro del ruedo, al toro Corchaíto, se vio el 24 de mayo de 1928 en los tendidos de la plaza de fabrica de ladrillo de estilo neomudéjar que ocupaba el lugar donde hay se levanta el Palacio de los Deportes.


Chicuelo con Corchaíto

No hay peor cosa que ser nostálgico de aquello que no se ha vivido, así que vamos a dejar la plaza de la carretera de Aragón para seguir esta línea mágica del toreo hasta su última parada, por ahora, que no es sino la plaza monumental de Las Ventas. Grandioso sueño de Joselito, en su afán de modernizar la fiesta de los toros, capaz de acoger a grandes públicos y de proporcionar el sustento económico y mediático, que sólo es posible aumentando la escala de una fiesta que recorriendo todo el siglo XIX, llegó a su plenitud en los primeros decenios del XX.


Cartel de la corrida inaugural de Las Ventas
a beneficio del Fondo para remediar la crisis motivada por el paro obrero.
Tomada de Galeon


Las Ventas ha recogido toda la historia moderna del toreo, no se la voy a describir, no han tenido más que abrir los ojos para verla bien. Cada uno habrá visto en ella lo que quiera y sepa: toros bravos o mansos, toreros épicos, artistas, valientes o mediáticos, público apasionado, entendido, intransigente o cruel, bellos espectáculos o aburridas corridas, largos abonos o corridas de verano. Usted sabrá.


Antoñete en Las Ventas
Foto de Madrigal tomada de Dinastía Bienvenida


Las Ventas es el punto y seguido de la línea mágica que viene desde la Plaza Mayor, donde llegó subiendo desde que los hombres empezaron a jugar con los toros en las proximidades del Manzanares y sigue desplazándose, acompasando al crecimiento de Madrid la evolución de la fiesta de los toros, a lo largo del camino de Alcalá, llevándonos en un mágico viaje al oriente, al este, al lugar de donde viene la cultura y la fiesta, al sitio donde nace el sol.


Palomar, Ruiz Miguel, Esplá y Victorino 
dando la vuelta al ruedo de Las Ventas el 1 de junio de 1982
Foto de Marisa Florez tomada de El País


Breve cronología:
La Plaza Mayor se inauguró con una función real de toros en el año 1618, continuaron dándose corridas de toros hasta 1846.
La plaza de la Puerta de Alcalá empezó a dar funciones en  1754 y se derribó en 1874, cuando fue sustituida por la plaza de la carretera de Aragón que estuvo en funcionamiento hasta 1934.
En 1931 se inauguró la Plaza monumental de Las Ventas que empezó su uso regular la temporada de 1935.
No está documentada la existencia de funciones de toros en los terrenos aledaños al Palacio Real, ni en la vega del Manzanares.
En Madrid existieron, además de estas principales, numerosas plazas de toros en diversos ámbitos de la ciudad y en recintos especialmente construidos, hay abundante bibliografía sobre ello

Este artículo se publicó en el nº 1 de la Revista Taurodelta. Marzo de 2007.

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