martes, 23 de febrero de 2016

TOMÁS ENTERO EN LA TERTULIA DE JORDÁN: EL MUNDO DE LOS TOROS ES UNA RUINA Y FUNCIONA MILAGROSAMENTE

Tomás Entero empezó organizando la feria de su pueblo, Colmenarejo. Y se ha convertido en un mediano empresario que ha optado a gestionar la plaza de Madrid, donde a su entender, se decide el mundo de los toros.

Tomás Entero en la Tertulia de Jordán

Recientemente ha cerrado la feria de Valdemorillo con éxito y expone con soltura los problemas ligados a la gestión de las plazas de propiedad pública.
Entre los vaivenes de su profesión, recuerda el paso importante de gestionar plazas portátiles a su primera fija de obra que fue El Escorial. Comenta que le supuso un cambio importante en la valoración de los profesionales del toreo.

Paseíllo en la plaza de toros de Valdemorillo
el 6 de febrero de 2016

Habla con respeto de Enrique Martín Arranz quien le transmitió la seriedad que Entero lleva como divisa. Serio en los tratos y en los pagos, que no parece que sea lo más habitual en este mundillo y en especial entre los que se mueven por los pequeños circuitos de plazas de pocos festejos y alejados de las figuras.
Actualmente gestiona Valdemorillo,  El Puerto de Santa María y La Coruña,  donde le ha pillado la marea, aunque, a su decir, ninguna está exenta de problemas.


Curtido en los pleitos, tiene uno que ya ha llegado  al Supremo por la adjudicación de la Plaza de Las Ventas, concurso del que fue excluido, a su entender de manera fraudulenta. Se explaya con detalle en las circunstancias del caso y confía en que el Tribunal Supremo le dé la razón, aunque ya se haya pasado el tiempo del contrato. A consecuencia de esta exclusión abandonó ANOET (la patronal de empresarios de toros), pues no se sintió defendido.

Firmando un recuerdo para la Tertulia de Jordán

Cree que ha habido excesiva injerencia de los políticos en las adjudicaciones en Madrid y, quizás sea esa la razón por la que manifiesta no tener mucho interés en volver a presentarse, aunque eso no quiere decir que no lo haga. Recuerda que Matilla (Antonio García Jiménez), coempresario de Madrid, fue quien gestionó la plaza de Barcelona en sus años de decadencia. Afirma que la confluencia de las tareas de empresario, ganadero y apoderado en una persona es el mayor problema para la regeneración del mundo de los toros.

Plaza de toros de El Puerto de Santa María

Coincide con la mayoría de los aficionados en que la defensa del mundo de los toros ante los ataques políticos y mediáticos debería ser llevada a cabo por los que viven de este mundo, pero no ve movimientos en ese sentido y critica que la financiación de estas actuaciones sea mediante la subida del precio de las entradas, que recae sobre los aficionados y público.


Manifestación en defensa de la tauromaquia en Castellón
 el 15 de febrero de 2015

Sin abandonar la seriedad de que hace gala, que no le merma vitalidad, apunta que el mundo de los toros es una ruina y funciona milagrosamente y no parece ver perspectivas de mejora, aunque eso no le hace abandonar.

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