martes, 20 de septiembre de 2016

RIAZA, FIESTAS DEL TORO (I) TRIUNFO DE LA AFICIÓN

GRAN CORRIDA DE JOSÉ ESCOLAR Y MAGNIFICA NOVILLADA DE BALTASAR IBÁN

El plato fuerte de las fiestas de Riaza era la corrida de José Escolar, quien llevó una corrida de gran presentación, pareja en general, tan difícil a final de temporada, con algún toro como ArtilleroI-64, que no hubiera desmerecido en una plaza de primera.
Artillero I-64

Una corrida de toros en un pueblo y a final de temporada, siempre genera incógnitas acerca de su calidad, presentación y juego. Puede ser mucho toro para una plaza portátil o curarse en salud y aprovechar para echar los descartes de la temporada.
Alberto Aguilar con Artillero I-64

Pero la apuesta del equipo municipal y de la Peña Taurina de Riaza resultó acertada, los toros lidiados fueron exactamente los reseñados en el mes de mayo, su presentación de gran trapío y su juego siempre mantuvo el interés. Un gran triunfo de la afición de Riaza que defiende el toro de casta como eje de las fiestas populares y garante de la tauromaquia, frente a los ataques de los antitaurinos desde fuera y los intereses que la minan desde dentro.
Alberto Lamelas toreó por la derecha a Matajacos-19

Apurar al toro en la primera vara siempre provoca una sensación de rechazo en el público, pues no se llega a vislumbrar el interés de la suerte de varas sino sólo un castigo excesivamente cruento, pero los cuatro últimos toros recibieron dos puyazos cada uno, hecho casi insólito en una plaza portátil, y que contribuyó a mejorar la imagen de la corrida.
Cortinero V-47


Alberto Aguilar siempre muy centrado con el toro, sacó lo más bello de la tarde en una serie ligada de naturales al primer toro, con gran colocación y el toro entregado tras la faena. Alberto Lamelas sorteó a Matajacos-19, el toro más noble de la corrida, aunque sólo por el pitón derecho, pues era intratable por el izquierdo, y lo entendió bien toreándole en varias series de mérito. Román tiene un toreo más ligero, de aire más fresco aunque de menor exposición, que completó una gran corrida.
Román recibiendo de capote a Coreano I-28

Gran serie de naturales de Alberto Aguilar a Mantecoso-24

Junto a la corrida de toros de José Escolar, la magnífica novillada de Baltasar Ibán formó la columna vertebral de las fiestas de Riaza. Una novillada en homenaje al torero Víctor Barrio con muchas raíces en Riaza, donde se ha sentido especialmente su muerte. Unos novillos de gran presencia, a punto de cumplir los cuatro años y que fueron bravos en el caballo y nobles para la muleta. Una gran novillada que rubrica la buena temporada de la ganadería, con la que Alejandro Fermín mostró maneras de novillero maduro sin llegar a brillar, Daniel Menes estuvo siempre atento a componer los pases y las series con variedad aunque le falte rodaje y Carlos Ochoa mostró un toreo reposado y por tanto bello, pero con muchos de los lugares comunes de la tauromaquia actual.
La novillada reseñada de Baltasar Ibán

La tauromaquia se defiende con espectáculos como estos, donde brilla la casta del toro y la verdad de los toreros, todo ello enraizado en las fiestas populares.

Fotografías de Andrew Moore

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