lunes, 13 de febrero de 2017

LO IMPORTANTE ES EL RESPETO. DÁMASO GONZÁLEZ EN “LOS DE JOSÉ Y JUAN”

La profesión hay que dejarla limpia para los que vienen detrás, por eso es tan importante el respeto, respeto a la palabra dada, respeto a la profesión, dijo Dámaso González en su conferencia-coloquio en el LX Ciclo de Conferencias de la Peña Taurina “Los de José y Juan”.
Dámaso González repasó su trayectoria taurina
y personal en una conferencia de "Los de José y Juan"



Decir Dámaso González es decir Albacete y es decir temple, sus dos grandes referencias. En Albacete ha recibido el afecto de sus paisanos, que le han aupado en su carrera y le han arropado en sus despedidas de los ruedos en 1988, 1994 y la, por ahora, definitiva en 2003. Ha sido protagonista de la corrida de ASPRONA, que convirtió en una gran cita de la temporada. Incluso tiene una estatua, que resiste incólume en estos momentos, donde los recuerdos y símbolos taurinos son permanentemente violados por los bárbaros.
Rafael Cabrera, presidente de "Los de José y Juan"
introduce la conferencia-coloquio de Dámaso González

El temple es su gran virtud torera, la que le permitió mantener su estatus de figura del toreo desde su alternativa en 1969 hasta su retirada en 1994, que luego tuvo un colofón desde la corrida de ASPRONA de 2002 y una breve reaparición en las temporadas 2002 y 2003. Habla del temple traduciéndolo por suavidad, pues con el toro no hay que pegarse mediante el castigo, sino convencerlo, desengañándolo con la velocidad acompasada de la muleta. Aporta una explicación técnica de como el toro aunque se fija en la muleta entera, al moverla el animal persigue la bamba de la muleta pegada al suelo y no el estaquillador que se desplaza más alto y más lejos de su vista humillada.
Dámaso González con un toro de Miura en Bilbao
Tomada del blog Toro, torero y afición


Nunca se ha peleado con nadie, afirma de los empresarios, pero todos se han peleado con él. Ha defendido siempre, con esa suavidad que le pide al temple, su dignidad, que en este mundo de los toros tiene que ver con las ganaderías que se lidia y el dinero que se cobra, lo que inevitablemente conlleva choques con empresarios. Choques que siempre han acabado resolviéndose, pues no en vano ha sido apoderado por todos los grandes empresarios-apoderados, Camará, Choperas, Lozano, Miranda, Gil e incluso Simon Casas, con quien también compartió cartel en una novillada cuando Dámaso se anunciaba como Curro de Alba.

En la sala Antonio Bienvenida de Las Ventas

Reconoce su final aceptación por Madrid en la corrida del 22 de mayo de 1993 y toros del Conde de la Corte, donde todos los grandes periodistas taurinos le homenajearon con su nombre en los titulares. “¡Qué grande es Dámaso, que grande!” fue el titular de Barquerito en DIARIO 16, “Madrid reconoció a Dámaso González” tituló Zabala en ABC, “Damasistas de repente” puso Joaquín Vidal en EL PAIS, quien remacharía en su posterior crónica del 2 de junio en la despedida de Madrid: “Don Dámaso dicta su última lección”, escribiendo “El fundador del toreo contemporáneo dice adiós”. Pero quizá llevado de la modestia de la que hace gala, no se detiene en exceso, como tampoco lo hace en la época en la que le contaban los pases desde la andanada.
Recorte de mi columna del 22 de mayo de 1993
en DIARIO 16

Prefiere hablar de sus primeros pasos en el toreo, donde se sintió feliz, pues, dice, sólo tenía que torear y disfrutaba cuando una correosa vaca se tragaba dos pases bien dados. Pertenece a una de las últimas generaciones de toreros que se hicieron en el campo, en las capeas, en los pueblos, apartando vacas para darles dos muletazos en la noche, orientándose para poder asistir a los tentaderos y hacer fila en la tapia para aprovechar las últimas embestidas de las tientas. Frío, largas caminatas, viajes clandestinos en los trenes de mercancías, comida incierta, descansos atropellados y cogidas duras, marcan los comienzos de una profesión, que se va despejando cuando Pedrés le enrola en la parte seria de su espectáculo cómico taurino y definitivamente con el apoderamiento de Camará, con quien dará sus primeros pasos como novillero y matador de toros.

Repasó su historia taurina en un coloquio distendido

Su ganadería, de origen Salvador Domecq y su familia, sin olvidar su dedicación a Albacete donde es un ciudadano reconocido, son sus ocupaciones actuales, sin entrar en el mundillo del apoderamiento y negocio taurino.
Recibiendo la felicitación de Rafael Cabrera
y los aplausos de los asistentes tras la conferencia


Le gusta que el toro galope y que el matador remate el pase largo, sin dejarse el toro debajo y a la controvertida pregunta sobre su concepto de la estética, siempre discutida en su toreo, responde con tronío, afirmando que la estética que le ha gustado siempre es la suya propia, lo que no deja de ser un brillante colofón a una charla dictada con sinceridad, dignidad y sin desgarro, desgranada como afirma que le gustó torear, con suavidad.

Con Dámaso González al acabar la conferencia-coloquio


Reportaje fotográfico de Andrew Moore


1 comentario:

  1. Tuve el honor de estar presente; emocionantes declaraciones de un torero épico y grande por su humildad y torería,de los que ya no hay; Enhorabuena a Los de José y Juan, y a tí Andrés por tu presentación y este resumen. Sin olvidar las magníficas fotos de Andrew Moore

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