miércoles, 14 de enero de 2015

EL CONTROVERTIDO PUBLICO. XII

El verdadero arte está en expresar la serenidad del alma, característica del perfecto dominio sobre si mismo y las circunstancias. Supone una calma absoluta, una naturalidad que excluye hasta la idea de esfuerzo, una prodigiosa facilidad para resolver las innumerables pegas del oficio, la apariencia de regular a propia voluntad el transcurso del tiempo, una elegancia reposada, una gracia espontánea del gesto y un aire de burla constante del peligro que, de cuando en cuando, viene a iluminar una rápida sonrisa.

Tomada de ABC

A este precio el torero, después de haber dejado al público sin respiración, puede liberarlo de su angustia, transportarlo a un mundo mágico en el que las leyes ordinarias de la fuerza de gravedad parecen suspendidas y dejar maravillado con una victoria de la que cada espectador se siente íntimamente solidario.

Tomada de Sabios del toreo

Alternativamente debe sorprender, inquietar, tranquilizar, deslumbrar, entusiasmar y convertirse en un héroe popular que encarne los más nobles ideales de la masa.

Tomado de Taurología



Claude Popelin. Los toros desde la barrera. Ediciones RIALP S.A. (2ª edición) Madrid 1966. Pag 82

2 comentarios:

  1. Andrés
    Al ver estas fotos me alegro infinitamente de atreverme a dibujarlo, me supone una satisfacción y una plenitud inmensa. Una forma de disfrutar el toreo una y otra vez.

    ResponderEliminar
  2. Somos huérfanos de Antoñete, querido Enrique. Un abrazo

    ResponderEliminar