jueves, 16 de junio de 2016

PASEOS POR EL MADRID TAURINO. CHAMBERÍ (II)

Domingo Ortega ejerció de puente entre dos épocas diferentes. La edad de plata en la que los grandes toreros de la época se encontraron con unos toros criados por ganaderos libres de la presión de una gran figura que les fuerce a achicar el toro; y la postguerra, donde la necesidad de dar espectáculos impone una menor edad y tamaño del animal.

Domingo Ortega, torero de dominio

El achique del ganado pasará de necesidad a costumbre y de costumbre a abuso. Ambas épocas las atravesará el diestro toledano apoyado en un mismo concepto: el dominio. El dominio del toro y la profundidad de las suertes son los conceptos sobre los que gira el arte de torear.
Domingo Ortega por Ignacio Zuloaga

Cerca del domicilio de Domingo Ortega, en la calle Eduardo Dato, a la que antiguos vecinos siguen refiriéndose con el castizo y bonito nombre de Paseo del Cisne, se estableció la sede de la Unión de Criadores de Toros de Lidia en un bello edificio de esquina. Esta sede  fue la continuadora de otra anterior que estuvo en la calle de la Santísima Trinidad, también del barrio, pues parece como si hubiera un gusto por la zona, seguramente debido a su buena ubicación y amplitud, pues no en vano Chamberí es uno de los barrios del ensanche madrileño, que da carácter y empaque a la ciudad.


Toros de lidia

Casi enfrente del edificio de la Unión, también en el Paseo del Cisne, está la iglesia de San Fermín de los Navarros, donde tienen la costumbre de juntarse a celebrar el comienzo de las fiestas de San Fermín, si bien para este recuerdo se conforman a celebrarlo, además de con los oficios religiosos propios del sitio, con pinchos de chistorra y vasos de vino, sin animarse, todavía, a soltar alguno toro para un encierro por las calles del barrio.
Chupinazo en Chamberí

El paseo del Cisne empieza en la plaza de Chamberí,  fea e incómoda plaza que no hace honor al barrio, pero en la que se encuentra la Junta Municipal de distrito de la que fuera concejal-presidente el propio Luis Mazzantini el gran torero del cambio de siglo XIX al XX que luego fue político.
El torero Luis Mazzantini, empresario y político

En el edificio de la derecha de la foto,
Santa Engracia esquina a la Plaza de Chamberí,
estaba el estudio del fotógrafo Alfonso

En la misma plaza de Chamberí se encontraba el estudio del fotógrafo Alfonso, como lo indicaba un gran rótulo colocado en la azotea del edificio modernista que lo albergaba. Alfonso es autor de algunas de las mejores instantáneas de la fiesta de los toros. Además intentó ser torero alentado por el mismo Gaona, pero tras su debut en un festival en Vista Alegre, se retiró de inmediato viendo que tenía mejores condiciones para la fotografía, que además tenía menos peligro aunque no estuviera exenta de él, pues Alfonso fue reportero en la guerra de África de 1921.
La mortal cogida de Granero 
captada por Alfonso Sánchez García




Marruecos, Monte Arruit, 1921




(Cont.)

No hay comentarios:

Publicar un comentario