jueves, 11 de junio de 2015

FRANCIS WOLFF: LA EMOCIÓN ES LO SINGULAR DE LA CORRIDA DE TOROS

“Filosofía de las corridas de toros” es un texto fundamental para entender y defender la corrida de toros, así como el divulgado “50 razones para defender la corrida de toros”, su autor Francis Wolff, catedrático de Filosofía en la École Normal Supérieure de Paris, expuso en la Tertulia de Jordán sus líneas principales con argumentos sencillos de expresión y complejos de contenidos.

Francis Wolff en la Tertulia de Jordán

Distingue entre Tauromaquia, concepto global que se dio en muchos países del Mediterráneo, y corrida de toros, que constituye una de sus expresiones. Esta modalidad nació en España y se extendió a otros países, que la han enriquecido con sus aportaciones.


Pese a su larga tradición, las corridas de toros son un espectáculo moderno. Rebosan de argumentos para su defensa, pero el problema es de imagen, de la necesidad de conseguir que los argumentos salgan del círculo de los aficionados a los toros y lleguen a la sociedad. Distingue Francis Wolff entre ecologistas y animalistas y estima que los aficionados coinciden con los ecologistas como defensores de los ecosistemas, del equilibrio de las especies y la defensa de las especies amenazadas, mientras que se enfrentan con los animalistas preocupados por el bien o el mal que se hace a cada animal individual. Comenta que está creciendo una tendencia, que llama anti-especie, que valora que se debe defender la vida en cada animal, sea cual sea su condición o utilidad para el hombre. Sin tener en cuenta los distintos contratos que ha firmado el hombre con los animales: mascotas, domésticos o salvajes. El toro estaría en una posición difícil de definir entre los domésticos y salvajes.


La emoción marca la singularidad de la corrida de toros, el combate entre la bravura del toro y el poder sereno de la inteligencia del torero.

Francis Wolff

No sólo la defensa de la corrida de toros ocupa su labor, la ética del torero, una ética del ser y no del acto, el concepto del toreo como una fusión de ética, técnica y estética. La definición del arte en el toreo, no en las corridas de toros, matiza, sino en el quehacer del torero, que crea un arte contemporáneo con cánones clásicos, pone la discusión en el concepto del arte y no en la adecuación del toreo al mismo, son algunos de los temas que salieron en la tertulia.




Todo ello aderezado con humor, el mismo que rebosa en el prólogo a su libro escrito como un presunto diálogo de Sócrates con sus discípulos acerca de la corrida de toros. Esa presunta transcripción de un diálogo socrático, se compadece bien con el aspecto físico de Francis Wolff, que recuerda al que conocemos de Platón, cuerpo poderoso, de anchas espaldas y amante de los placeres de la mesa.

Francis Wolff, Rafael Cabrera y Pepe Carlos Fernández-Villaverde


Parisino, llegó a los toros de casualidad y por curiosidad, en unas vacaciones de juventud, y mantiene desde entonces, hace ya más de 40 años, su abono en Nîmes. Su dedicación al estudio de las corridas de toros es sólo una pequeña parte de su trabajo y opina que se debe volcar el prestigio adquirido en la profesión en la defensa de las corridas de toros y no adquirir prestigio en la defensa de las mismas. En la actualidad, está inmerso en un proyecto para mostrar al gran público el porqué de las corridas de toros.

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