martes, 16 de mayo de 2017

UN GOTERÓN DE DIANO

Diano fue un semental de Ibarra, con el que se inició la transformación de la ganadería de D. Vicente Martínez, de toros jijones de Colmenar Viejo, en una ganadería más moderna y acorde con los tiempos de predominio del toreo de muleta.
Escandaloso-97 aprieta en el caballo 
con el rabo levantado
José Gómez Ortega "Gallito" limpia con su pañuelo
la salivilla que ha echado en la cara de Barrabás,
berrendo de la ganadería de D. Vicente Martínez,
el 3 de julio de 1914

Cuentan que tras la cruza, en dicha ganadería se daban los berrendos aparejados, que se llegaron a denominar berrendos Martínez. La mezcla de los viejos jijones con los modernos vistahermosas de la línea que daría origen a los santacolomas, parece que ha tenido una continuidad, casi cien años después, en el toro Escandaloso-97, berrendo sin ser aparejado, acapachado de cuerna y fino de hocico, características de los viejos ibarras, aunque con más pecho y hondura como corresponde a los domecq.
Pablo Antonio Saugar "Pirri"
lidiando a Escandaloso-97 por el pitón izquierdo

Todo esto para decir, que Escandaloso-97 fue un toro bravo, el único del envío de la ganadería de Montalvo, heredera de la de D. Vicente Martínez, que apretó en varas metiendo los riñones con mucha casta y llegó a la muleta con fuerza suficiente para una gran faena. Curro Díaz que no se acopló en su célebre primera serie, abundante en pases cambiados, que tantos éxitos le ha dado en otras ocasiones, intentó torear por el pitón izquierdo del toro, el bueno, sin llegar a apretarse, mandar, ni conducir con donaire la embestida.
Curro Díaz no consiguió mandar al toro

El resto de la corrida se perdió entre toros mansos, de mejor presentación que hechos, dudas de los matadores, espadazos que rozaban lo punible, desde el bajonazo de juzgado de guardia a la atravesada inmisericorde que no cabía en la anatomía del toro y pocas alegrías en los tendidos.
Elegante pase del desprecio, marca de la casa


Ni siquiera la banda se atrevió a abrir el paseíllo del día del patrón con “Por la calle de Alcalá”, (Los nardos), que dejó para después del sexto toro, cuando la gente aburrida abandonaba los tendidos pensando en acabar cuanto antes. Definitivamente San Isidro es un santo más de bueyes que de toros bravos.

Fotografías de Andrew Moore
Publicado en Opinión y Toros con foto de Muriel Feiner

3 comentarios:

  1. totalmente de acuerdo.
    No estuvieron y menso Lopez Simon que estuvo "automatizado"

    ResponderEliminar
  2. Para uno que sale y lo desperdicia Curro, vaya pitón izquierdo que tenía, y todo el rato para la M-30, hacia fuera.... el resto infumable y López Tristón también. Ureña no estuvo.

    ResponderEliminar
  3. Para uno que sale y lo desperdició Curro echándoselo fuera todo el rato, hacia la M-30, con el pitón izquierda que tenía... menos pinturerías y más torear, Curro!. Ureña no estuvo y López Tristón fatal, como el resto de toros, digo de bueyes....

    ResponderEliminar