domingo, 1 de junio de 2014

LO LAICO, LO CIVIL Y EL ESCUDO DEL ALETI

Para Mariano Calvini, quien me envió sorprendido la foto de Gonzalo Caballero.

El paseíllo de Gonzalo Caballero en Las Ventas llevando en el capote de paseo el escudo del Atlético de Madrid, dos días después de jugar y perder la final de la Copa de Europa o Liga de Campeones es un acontecimiento que trasciende a la propia actuación del novillero, por otra parte poco reseñable.


Gonzalo Caballero haciendo el paseillo en Las Ventas el 26 de mayo de 2014
Tomada de El Mundo

La lectura fácil de la moral del perdedor, tan cara al Atlético de Madrid, del orgullo del marginado o perteneciente a una minoría, que tantas alegrías y, a la vez, tantos estragos causa o incluso del crecerse ante la adversidad, fuente de tanto heroísmo y tanto sacrificio inútil, no agota el interés del asunto.

Diego Silveti quien acostumbra salir de la plaza envuelto en su capote de paseo 
con la imagen de la Virgen de Guadalupe
Tomada de Larga cambiada

Más curiosa es la sustitución de la imaginería religiosa por otra, ya no laica sino absolutamente civil. En una sociedad donde a lo religioso le cuesta mantenerse en el ámbito de lo privado y está acostumbrado a trascender a la vida diaria, so pretexto de la tradición o del más mostrenco, siempre ha sido así, sin detenerse a la veracidad de ello, sustituir, en un capote de paseo la imagen religiosa tan habitual de vírgenes o cristos, no ya por un bello dibujo, sino por un escudo de un equipo de fútbol, plantea la sustitución de  la religión como fuente de la imaginería popular, que ya ha dejado de ser cierto, por una actividad social y un espectáculo masivo absolutamente extraño.

Puglia, Italia. Sábado santo año 2000
Foto de Cristina Gª Rodero tomada de Entre el caos y el orden

Acostumbrada la religión a establecerse como fuente de  costumbres populares, en actividades que, algunas veces, si nos las cuentan realizadas por los chiitas nos parecen aberraciones y si las vemos en un pueblo, estimamos que pertenecen al rico acervo popular hispano, verse sustituida en imaginería por el fútbol, es un gran choque.

Aficionados del Liverpool

Confieso que a pesar de los numerosos sobresalientes en religión e Historia sagrada en mis diez gratos años de estudios con los maristas, no he logrado penetrar el intríngulis de la religión, más allá de su importancia social; pero verla sustituida por una actividad, que realmente concita el interés de la mayoría de la población, que se desvive por sus avatares diarios, me parece un signo de los tiempos que va más allá de una contestación antirreligiosa, de una crítica laica. Simplemente habla de lo viejas que se han quedado determinadas actitudes, que ya no son contestadas sino simplemente sustituidas sin pudor y sin descaro, con naturalidad, sin transgresión. ¡Por el Aleti!

2 comentarios:

  1. Pues sí. Como dijo alguien, todo degenera. Y el mundo de los toros no iba a ser una excepción: toreros que se besan, toreros maniquíes de moda... y, ahora, la Virgen de la Paloma sustituida por el escudo de un equipo de fútbol.

    Está bien: hay que comprender que este deporte necesita promoción, el pobrecillo.

    En fin, cosas de la posmodernidad. Los nuevos héroes son esos muchachos que se esfuerzan en perseguir el balón entre escupitajo y escupitajo entre el griterío de una muchedumbre culta y educada.

    Por supuesto que, gracias a los medios de comunicación de muchedumbres, se ha convertido en una nueva religión (¿también en el opio del pueblo?).

    Lo triste es que los que deberían ser los héroes de verdad participen en el circo que se ha montado en torno al fútbol, se carguen el ritual y se olviden de ser TOREROS.

    Un saludo.


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    1. Gracias por tu comentario Lorenzo, que me hace ver que no soy al único que no le gusta el fútbol

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