lunes, 28 de octubre de 2019

LA GESTIÓN DE PLAZA 1 EN LAS VENTAS, MARCA UNA EVOLUCIÓN. NACHO LLORET EN LA TERTULIA DE JORDÁN


Para Nacho Lloret, gerente de Plaza 1, el adjetivo más adecuado para definir las tres temporadas al frente de la plaza de toros de Las Ventas, es Evolución. Dice ser consciente de las dudas planteadas en amplios sectores de la afición y del propio negocio de la tauromaquia, cuando Simon Casas gana el concurso de adjudicación de la gestión de Las Ventas y cree que en estas tres temporadas se ha afianzado una evolución, respetuosa con lo anterior y diferente respecto a ello.
Nacho Lloret, gerente de Plaza 1 en la Tertulia de Jordán

El bombo de los sorteos para la feria de San Isidro fue una manera que, aunque paradójicamente pueda parecer una dejación de responsabilidades dejando a un relativo azar la confección de los carteles, sirvió para poder realizar unas combinaciones alejadas de las presiones y costumbres del negocio habitual de la tauromaquia. Lo describe como un experimento arriesgado que puedo haber generado conflictos, que finalmente no fueron tales, debido tanto a la aceptación de numerosos toreros que tienen el interés de la afición de Madrid, como al éxito de una feria y una temporada interesante y brillante.
Su charla que es reposada,
deja traslucir firmeza en sus ideas

Aunque no considera que el bombo total sea una opción realista, no descarta seguir estudiando fórmulas que lo incluyan, para la realización de los carteles de la próxima feria de San Isidro.
Hombre de hablar pausado y tranquilo, deja ver su carácter firme, siempre atento a la conversación aunque no deje de controlar los numerosos mensajes que le llegan por el teléfono y el reloj. Aficionado que perteneció a la directiva de la Asociación El Toro de Madrid, conoce el mundo y los gustos y opiniones de los aficionados, lo que quizá le sirva para huir de los conflictos y buscar vías de arreglo más que de enfrentamientos.
En el burladero de Las Ventas,
la pasada feria de San Isidro

No pone en cuestión la estructura actual de la tauromaquia, aunque afirma los problemas que genera que con el caché actual, las corridas con figuras en Madrid tienen pérdidas. Una de las consecuencias de esas relativas dificultades resulta que el apoderamiento de toreros sea interesante para los empresarios, pues representa una vía de ingresos menos arriesgada.
Afirma que la estructura accionarial de Plaza 1 se mantiene, a pesar de los recurrentes rumores que afirman haber dado entrada en la misma a diferentes personas.
Plaza 1 incluyó el bombo para los carteles de feria

Demuestra una satisfacción con la labor de Plaza 1 y especialmente con la temporada de este año que empezó con numerosas incertidumbres, incluidas las políticas, y que ha acabado con éxito. Resalta los problemas de adecuación a la seguridad del edificio de Las Ventas, que además de las incomodidades ciertas, pueden ser un arma en contra de las corridas de toros, como ya lo son en contra de la posible utilización para espectáculos diversos incluidos en las cuentas de explotación.
Firmando un recuerdo para la Tertulia de Jordán

Abonos, publicidad, organización del sector, edad media de los asistentes, ocio alrededor de las corridas de toros, posibles cambios de horarios y fechas de las corridas, son ideas que va desgranando sin conclusiones ciertas, más como muestra del trabajo que realizan, que como primicias de futuras noticias, en lo que fue una conversación tranquila y enjundiosa, que tan necesaria resulta en estos momentos de incertidumbres varias y cambios ciertos.
Ki-ki-ri-kí de Joselito en Sevilla. 
Foto de Serrano, editada por Manuel Durán

Por último se habló del centenario de la muerte de Joselito en Talavera de la Reina, que se cumple el próximo año y del interés de  conmemorarlo, más que con un sentido meramente necrológico, como una posibilidad de difusión de los valores de la tauromaquia en la sociedad actual, a cuya iniciativa se mostró receptivo.

Fotos de Andrew Moore

jueves, 3 de octubre de 2019

A CURRO SOLO TE SALÍA DECIRLE OLE. GONZALITO EN LA TERTULIA DE JORDÁN


Gonzalo Sánchez Conde, “Gonzalito”, quien fuera mozo de espadas de Curro Romero y apoderado de numerosos novilleros, de los que presume de haber llevado a la alternativa a más de veinte, es una memoria viva de la fiesta.
Una cabeza clara, acompañada de numerosas fotos y notas personales le sirve para retratar una imagen del toreo que va desde los años 50, cuando él mismo quiso ser torero, hasta la actualidad, pues fue apoderado del sobrino nieto de Curro Romero, José Ruiz Muñoz, hasta una fecha muy reciente.
Gonzalito en la Tertulia de Jordán,
que ahora se ha trasladado a la taurina Casa Salvador

Hombre de hablar pausado pero expresiones vehementes, afirma que el problema actual de las corridas de toros no es de toros ni de toreros, sino de la falta de buenos aficionados que definan y defiendan lo bueno y lo malo del arte de torear.
No hay apoderados que hagan buenos toreros, dice con contundencia, sino que son los toreros los que hacen a los apoderados buenos, con lo que explica que es la calidad y entrega del torero la que permite su buena gestión. Lo debe saber bien pues ha sido apoderado, “gestor de contratación” dice que se denominaba para evitar problemas con Hacienda, de numerosos novilleros entre los que destaca a Victor Mendes, también lo fue de El Cid, aunque su selectiva memoria no le lleva a hacer referencias suyas.
Gonzalito es memoria viva de la fiesta taurina,
que relata con viveza y alarde de memoria

Curro Romero se lleva una parte importante de la conversación, pues fue su mozo de espadas desde el año 67, al final de la temporada en la que se negó a matar un toro en la plaza de Las Ventas, a consecuencia de lo cual pasó esa noche en los calabozos de la Dirección General de Seguridad. Aquella noche, Gonzalito estuvo ayudando a Curro y a final de la temporada empezó a trabajar con él hasta su sorpresiva retirada en 1999. Muchos años, haciendo de mozo de espadas, asistente personal y confidente. “Curro es el torero que mejor se preparaba, muy despacito, como su toreo”. Era de costumbres fijas y sólo estrenaba vestido de torear en Sevilla.
Esta foto, guardada por Gonzalito, nos muestra a un joven
Curro Romero con Rafael "Gallo"

Compartían las noches de jarana que empalmaban con el día al son de bulerías, fandangos y otros cantes en los que Gonzalito destacaba. Me gustan todos los palos excepto la seguiriya, dice, a la vez que se ufana de conocer los inusuales cantes de trilla y afirmar rotundo que con los años cada vez canta mejor. Presume de que Concha Piquer con 80 años, le cantó en una fiesta.
Conocer a los toreros por dentro es complicado de contar sin perder la discreción que le caracteriza, aunque tiene la facultad de definir a las personas con un solo adjetivo que le permite recorrer una gran parte de los personajes del mundo del toro.
Gonzalito acudió con numerosas fotos
que avivan y garantizan sus recuerdos

Comenta que Curro nunca fue amigo de entrenar en el campo, aunque en sus últimos años lo hiciera con alguna frecuencia, pero tenía que estar solo en la plaza sin compartir con otros toreros la tienta, siempre en búsqueda de tranquilidad. Sabe ver bien los toros como corresponde a un apoderado de jóvenes novilleros a los que hay que ayudar a formarse dándoles consejos desde la barrera. ¿A Curro le decía cosas desde la barrera?, le preguntamos: “A Curro sólo te salía decirle OLE” contesta con la viveza que mantiene a sus bien llevados ochenta y tantos años.
Testigo y superviviente de un mundo taurino que ya no existe, que tendemos a imaginarnos como una época menos reglada y más cercana a la picaresca, responde con una frase rotunda que vale por un repaso de la historia: “Cuando hay más picaresca es ahora”