La corrida de Palha en Arles en la pasada Feria du Riz, en contraste con la festiva goyesca del día anterior, ilustra perfectamente la dicotomía en la que se mueven las corridas de toros en la actualidad. Una corrida seria de presentación, recorriendo todos los matices de la casta y nunca exenta de agresividad. Planteada como una corrida concurso en la ejecución de la suerte de varas, fijando un espacio a contraquerencia de toriles para el caballo y un gran óvalo truncado formado por la raya habitual de los picadores en cuyo interior se colocaba a los toros. Ningún toro defraudó en las 16 varas que tomaron con prontitud y codicia. Formoso-352 se arrancó tres veces desde larga distancia al caballo de Francisco Romero, quien obtuvo el premio al mejor picador de la corrida Un toro bravísimo, Formoso-352, que después de acudir tres veces al caballo galopando y perseguir a los banderilleros, regaló no menos de 30 embestidas a un Pepe Moral que nunca le perdió la cara y se...