Los fuegos artificiales de la temporada han terminado con la traca final de la corrida de Palha y el zambombazo de Fusilito, el bravo toro que cerró la corrida y la temporada. Una corrida de gran presentación, en la que las diferencias notables en el peso de tablilla no disminuyeron el trapío. Encastada y noble, dura en el caballo, con los tres primeros toros nobles y la interesantísima última media corrida, en la que salieron el listo cuarto, el quinto manso y embestidor y el bravo y codicioso sexto. Fusilito, el bravo sexto Una brillante corrida que se quedó en un interés casi meramente zoológico, puesto que en ningún momento los matadores estuvieron a su altura. Así está montado esto, en que las corridas bravas las tienen que matar los toreros inexpertos, sin que se llegue a entender desde el tendido, cual es el peligro tan especial que desarrollen estos toros, para que los toreros de ferias los rehuyan con tanto entusiasmo y dedicación. Sánchez Vara, arriesgando ...