Tiene mucha mejor prensa la queja que la satisfacción, donde va a parar. La queja siempre señala carencias reales, mientras que la satisfacción intenta graduar la valoración por lo que es menos tajante y por tanto más sensible a ser acusada de falta de pureza. En vez de mantenerse en la manida discusión 0-1, es decir lo que no está muy bien es porque está mal, siempre he preferido moverme en la escolar calificación 0-10 que permite ir aprobando con matices, señalar lo que es notable, disfrutar con lo sobresaliente y dejar el suspenso para aquello que denota falta de capacidad y de interés. Sin meterme en aventuras de valoración numérica si diré que esta feria de San Isidro ha sido entretenida, casi cada día ha habido algún interés y nos hemos librado de la maldición de: “Lo único más aburrido que una corrida mala son dos corridas malas seguidas”. Las corridas de ganaderías interesantes han cumplido. Bien Escolar con un buen toro, igual que Victorino y Adolfo a quien ya teníamo...
100 tertulias de Jordán se han cumplido desde que, en noviembre de 2013, dimos forma a una reunión mensual de un reducido grupo de aficionados con un protagonista del mundo de los toros. Salvo el paréntesis impuesto por la maldita pandemia, este grupo hemos mantenido todos los meses, excepto los vacacionales julio, agosto y diciembre, el compromiso, ameno y cautivador compromiso, de hablar de toros. El paso del tiempo nos ha traído hasta la Tertulia que hace el número 100 y, a modo de celebración, hemos invitado a la misma al maestro César Rincón. César Rincón homenajeado en la Tertulia de Jordán nº 100 La anfitriona de la Tertulia, Ángeles Blázquez, se unió a la foto. Más que una invitación ha sido un homenaje a un torero que para los aficionados de Madrid ha representado los mejores valores de la Fiesta de los toros. Integridad, respeto a su profesión y al público, entrega, decisión, una personalidad afable, sin aristas y que aplica en la vida el temple torero, que tan necesario...