sábado, 27 de octubre de 2018

EL GANADERO DEBE IR POR DELANTE DE LOS CAMBIOS. VICTORINO MARTÍN EN LA TERTULIA DE JORDÁN


Ideas claras, gran capacidad de comunicación, gusto por el detalle, están reunidas en la conversación con Victorino Martín. Propietario de la ganadería más importante de la segunda mitad del siglo XX, heredero del ganadero que cambió el rumbo de la historia de los toros en los años 70 y personaje por el que pasan los hilos del futuro de la tauromaquia en este vaivén del cambio de milenio.
Victorino Martín en la Tertulia de Jordán

Se resiste a hacer comparaciones de su ganadería con el pasado, pero tiene claro que este es un momento de transición donde los ganaderos están ganando importancia frente a los toreros, lo que históricamente siempre ha significado que el toro gane casta y trapío, frente a los momentos en los que una figura del toreo manda en los ruedos.
Bosquimano-27, de gran trapío, ovacionado en el arrastre,
lidiado por Iván Fandiño el 9 de abril de 2017

La tauromaquia está en un momento de cambio económico y social. Las presiones prohibicionistas, se juntan con un decaimiento de las figuras que han dominado el panorama en los últimos años. La necesaria renovación, también de aficionados, se junta con el auge de las tauromaquias populares, que traen nuevos públicos y modos a la fiesta, además de ser un balón de oxígeno para las ganaderías. Ahí se inscribe el papel de la Fundación Toro de Lidia que preside y que busca el establecimiento de una única voz del sector taurino ante los poderes públicos.

Transmite intensidad y conocimiento
en su conversación apasionada 

La Fundación Toro de Lidia es la voz del sector taurino hacia fuera, pero no entra en las discusiones de organización, calidad o actuaciones gremiales de las corridas de toros, pues estos fueron motivos importantes del final de los anteriores organismos sectoriales. Por un elemental respeto, Victorino no entra en valoraciones de toreros, empresarios y ganaderos, tan necesarias para establecer semejanzas y diferencias con su ganadería, lo que la distingue y la hace singular.
Victorino Martín Andrés en 2016, 
en los corrales de su finca Monteviejo 

Le gusta recorrer la historia de las corridas de toros para lo que despliega su erudición de encastes, ganaderías, compras y ventas, con las que también ilustra la genealogía de sus otros hierros de Monteviejo y Urcola. Monteviejo que va completando con distintas ramas de Vega Villar y Urcola que se resiste a abandonar. Aprovecha estas interesantes historias para explicitar su tesis de que las ganaderías se han tenido que adecuar a los cambios del toreo y los gustos del público y que el ganadero debe estar atento a esos cambios e ir por delante de ellos. Quizá por eso habla poco de la importancia de su ganadería y prefiere mirar al futuro en vez de regodearse en el pasado.
Impresionante Pastelero-20, a quien Paco Ureña 
realizó una faena de gran pureza y emoción
el 6 de junio de 2017 en Las Ventas

Trabajador que parece incansable, recorre la geografía taurina, recibiendo premios, presentando festejos y ferias, organizando el día de la Tauromaquia donde se integran las corridas de toros con los festejos populares, y el festival de Valencia que proporcionó los ingresos para el funcionamiento de la FTL, y todo mientras atiende a sus ganaderías junto con su hija.
Risa franca de Victorino en una conversación distendida

Firmando un recuerdo para la Tertulia de Jordán

Tiene pendiente completar el libro Victorino por Victorino, donde cuenta la historia de la ganadería hasta el cambio de siglo, pero el tiempo no da para más y quizá esa continuación la tenga que hacer su hija, como él hiciera la historia de su padre. También se quedan muchos temas pendientes en esta agradable y distendida Tertulia, que no ha podido recorrer ni una ínfima parte de la historia, el presente y la proyección de la ganadería que ha sido santo y seña de la casta brava en los últimos cincuenta años.

lunes, 15 de octubre de 2018

LA BELLEZA VOLVIÓ A APARECER EN LAS VENTAS


La belleza de lo bien hecho, de lo estéticamente arrebatador en la faena de Diego Urdiales y de la emoción del riesgo en la faena de Octavio Chacón.
Naturalidad, dominio y pureza
en el natural de Diego Urdiales

Aguante, mando y riesgo 
en el natural de Octavio Chacón

Urdiales firmó una faena de gran pureza en un sitio poco habitual debido al viento que hizo la tarde incómoda. En el tercio del tendido 5 hizo entrar al toro en una gran serie por la derecha que fue el aviso de lo mejor, una gran serie de naturales y otra más en la que sobresalió el segundo natural, verdadero monumento al arte de torear. Quieta la figura, firmes los pies, levemente colocado en la línea del pitón donde llegaba el medio pecho del torero y rematando largo y detrás de la cadera gracias al prodigioso movimiento de la muñeca que alargaba el pase del torero y el paso del toro.



El toreo puro de Diego Urdiales
a Hurón-120 de Fuente Ymbro

La culminación en el segundo natural de la segunda serie fue el remate abajo que produjo el momento donde contemplar la pureza llega a hacer saltar las lágrimas. La velocidad medida, disminuyendo a lo largo de las series desde un primer pase donde se atemperaba la velocidad del toro que embestía codicioso a los siguientes, donde el tiempo se alargaba mientras el toro perseguía la muleta completó la faena que se remató con unos naturales a pies juntos que parecían y eran un adorno y acabó con la entrega del torero en la estocada que acabó con el toro.
Gran ejecución de la estocada
a Retama-103 de Fuente Ymbro, el primero de la tarde

Gran corrida con tres toros nobles, dos de ellos codiciosos y uno de ellos bravo, que le correspondió a David Mora quien no tuvo su tarde. Los caprichos del sorteo, tan presentes en esta feria, le depararon a Octavio Chacón dos toros mansos, complicados y peligrosos, especialmente el primero de su lote, con el que Chacón compuso la faena de torero macho más importante de los últimos años.
David Mora sorteó al bravo Laminado-184, 
el más completo y bravo de la extraordinaria corrida de Fuente Ymbro

El toro siempre buscó el cuerpo del torero al que llegó en varias ocasiones, por abajo buscaba las zapatillas y por arriba el cuerpo del torero. Sin descomponerse, nunca le perdió la cara al toro y siempre le ofreció su muleta en un intento vano porque el toro embistiera por derecho. Sólo le busco los costados para prepararle a matar en una demostración de valor y pundonor, de una faena sin concesiones ni demagogias, que acabó con una estocada caída pero entrando con todo al bicho que nunca dejó sus intenciones de ir a por el torero.


Octavio Chacón asumió gran riesgo
de manera consciente y con gran capacidad.
No cayó en demagogia, ni en aspavientos.
Siempre fue al toro y no se arredró con su cogida

Una gran faena de valor seco y consciente la de Chacón y una fascinante de Urdiales a una corrida de toros encastados que recorrieron la nobleza, la mansedumbre, la fiereza, la codicia y la bravura. Ética, épica y estética se unieron en una corrida para recordar la belleza que el toreo puede atesorar y mostrar en sus diferentes facetas.


Reportaje fotográfico de Andrew Moore