martes, 27 de febrero de 2018

TOREAR DESPACIO ES UN MILAGRO. CURRO DÍAZ EN LA TERTULIA DE JORDÁN


Curro Díaz vino sin compañía a la Tertulia de Jordán, sin jefe de prensa, sin apoderado o mozo de espadas que le formen séquito. Tiene claro lo que dice y facilidad para decirlo.
Curro Díaz en la Tertulia de Jordán
 
Está en un momento dulce de su carrera, que se reconoce más en Madrid que en Sevilla. Torero de gusto, de dejarse ir en los muletazos que da a toros de ganaderías encastadas. Su toreo es profundo y eso hace que no fluya con tanta facilidad como en caso de otros toreros de más fácil digestión por los públicos, pero está satisfecho con su cartel entre los aficionados que son los que crean ambiente cuando se anuncia en las corridas. Al ser un torero de pellizco dice que los gitanos se lo quieren apropiar, aunque sólo tiene un cuarterón de sangre gitana por su abuela paterna.
 
En el homenaje a Victorino en Vistalegre
con relajo, compostura y la suerte cargada
 
Estaba contento de su actuación en Vistalegre con los victorinos el sábado 17 de febrero y se entretuvo en comentar la faena al cuarto toro vista desde el ruedo, tan diferente a como se ve desde los tendidos. Es siempre muy interesante ver una faena desde el punto de vista del torero, sin olvidarse de que además de las vicisitudes del protagonista, la corrida de toros es un espectáculo que se valora desde el tendido.

Transmite entusiasmo en la conversación
 
Ha vivido muy de cerca las últimas tragedias de los toros, pues formaba cartel con Víctor Barrio el día de su mortal cogida en Teruel y tiene muy presente a Iván Fandiño, con quien le unía una buena amistad y cuyo nombre puso a su hijo que nació apenas seis semanas más tarde de su muerte en Aire-sur-l’Adour.
Los artísticos remates por bajo de Curro Díaz
 
El mundo de los toros es como es, dice sentencioso comentando el revuelo que ha levantado el libro de Nestor García sobre Fandiño. Estar con un apoderado independiente tiene  muchas complicaciones, bien lo sabe él que está con Joxin Iriarte, empresario de Azpeitia que es más un aficionado que un taurino o más bien un apoderado más tipo Pineda, el apoderado de Joselito El Gallo, que era un buen gestor, que Camará, quien hizo y deshizo en el mundo del toro a través del apoderamiento de Manolete. “Este es un mundo complicado y lo mejor para navegar por él es tener confianza en la honradez de tu apoderado”.

Curro Díaz se arranca en la conversación
para mostrar las formas del toreo
Para torear despacio primero hay que sentirlo, dice, lo que abre una larga conversación sobre la pureza en el toreo y la importancia del temple, de la colocación, del remate o del clasicismo, que como casi siempre nos permite divagar sobre nuestras apetencias que suelen ser más entendibles sin el toro delante. El toro es siempre la piedra de toque del toreo y todos, incluso el matador, manifestamos nuestra preferencia por la variedad de encastes y comportamientos y como nos gustaría que los primeros espadas torearan con naturalidad toros de un abanico más amplio de hierros y encastes.
Geometría del toreo.
Verticalidad del torero llevando la horizontalidad del toro
 
Se habla fácil con Curro Díaz pues tiene un criterio entendible por aficionados y es un gran conversador. Transmite entusiasmo tanto cuando habla del toreo como cuando habla de su familia y le gusta ser reconocido como torero incluso en la calle.
Curro Díaz con José Fuentes
en el homenaje por sus 50 años de alternativa
 
Pertenece a la generación de los toreros que aprenden en las escuelas de tauromaquia, pero él aprendió a la manera antigua, con un matador de toros, José Fuentes el torero de Linares, aquél para quien inventó El Pipo, siempre genial, el slogan “Linares nos lo quitó, Linares nos lo devuelve” haciendo un guiño a la muerte de Manolete. Habla con respeto y cariño de Fuentes que está prácticamente olvidado por el mundo taurino, pero que atesora una gran  experiencia y capacidad de transmitirla.
Firmando un recuerdo para la Tertulia de Jordán
 
Con una actitud vitalista, defiende el toreo que es su vida, no se queja de las dificultades pasadas en sus inicios y prefiere mirar hacia adelante, lejos, pues sabe que tiene un gran porvenir.
 
Fotografías de Andrew Moore

jueves, 22 de febrero de 2018

REHUELGA. TRADICIÓN DE BRAVURA

La sierra de Cádiz es tierra de frontera como luce en los orgullosos nombres de sus pueblos. Tierra brava acorde para criar ganadería de casta. Aquí está Rehuelga, una de las fincas de la ganadería de Joaquín Buendía, que da nombre a uno de los hierros del reparto de la ganadería entre sus hijos. Conserva la casta de santacoloma fijada en un número pequeño de vacas, no más de 80 para media docena de sementales.
El semental nº4 de Rehuelga, fino de cabos, corto de manos,
chato, cabeza triangular, un santacoloma de libro

Toros reservados para San Isidro

El hato del semental nº 14 que fue rechazado 
en el reconocimiento en Madrid y tentado posteriormente

La finca Rehuelga con sus ásperas colinas
 y sus prados en los valles

Quizá la mezcla entre terrenos ásperos de montaña con nutritivos cultivos en los valles proporcione bravura y nobleza. Su propietario Rafael Buendía quien dirige la ganadería de acuerdo con tres de sus hermanos, dice que los toros desarrollan más nobleza que la que tenían cuando los machos de la ganadería de Buendía pastaban en la finca Bucaré en las llanadas sevillanas, y también más pitones, cosas de la naturaleza.






Los toros separados para la corrida de Madrid
están con las fundas que tanto les afean
aunque no desmerezca su trapío

La famosa corrida del 7 de junio fue producto de una serie de coincidencias que hicieron posible que se lidiara en Madrid una ganadería tan corta y de tamaño más pequeño que los grandes domecqs o atanasios, aunque de superior trapío. El ganadero, ilusionado, repetirá este próximo San Isidro para el que tiene separados ocho cuatreños, aunque se pueden completar con otros del hierro Cubero-Buendía de sus hermanos Pilar y Javier, procedentes de la misma partición de la ganadería.
El mayoral Javier Vallejo al frente de la ganadería 
desde su fundación en 1996, tras repartirse la herencia de Joaquín Buendía


Serios novillos que se lidiarán en Francia esta temporada

La finca tiene varios corrales donde campan los sementales con su hato de vacas, de donde salen a pastar a los prados plantados con cereal. Ese trasiego lo dirige el mayoral Javier Vallejo, quien lleva la ganadería desde su creación en 1996, justo cuando acabó el servicio militar de la época, junto a los vaqueros Juande y Manuel, quienes se reparten el cuidado de la ganadería en su terreno escarpado cerca de Benalup-Casas Viejas, pueblo que ha cambiado varias veces de nombre, quizá para tratar de borrar el recuerdo de la sangrienta represión del levantamiento anarquista de 10 de enero de 1933, que pasaría a la historia como "los sucesos de Casas Viejas" y que relataría magistralmente en "Viaje a la aldea del crimen" Ramón J. Sender, mostrando que los sublevados también tenían esa mezcla de bravura y nobleza que la sierra confiere tanto a los hombres como a los toros, tantas veces juntos en la historia y la mitología.
Benalup-Casas Viejas

El semental nº 15

También las vacas se pelean
vigiladas atentamente por los vaqueros
Juande y Manuel


Entre el forraje florecido en esta primavera gaditana que se muestra en febrero, el deambular de los animales arriba y abajo de las colinas buscando quizá la soledad del toro abochornado, la protección para el parto, los pasos más sencillos para las jóvenes crías y la vuelta a los corrales para dejar los prados a la siguiente manada, los santacolomas vagan por la finca dejando ver su elegante vestimenta en blanco, negro y todos los matices del gris combinados en sus capas, mientras que de cuando en cuando aparece algún toro mulato con esa capa tan rara de ver en este encaste.
La primavera llega en febrero a Cádiz

La vaca nº 186, mulata, madre de Coquinero,
para el ganadero el toro más completo de la corrida de Madrid

Conserva Rehuelga la casta de santacoloma, de la que no le gusta dar detalles de su alquimia y sólo deja deslizar que puede tener sementales “recogidos de fuera”, necesarios sin duda para completar líneas y familias que no pueden tener gran representación en una vacada tan corta. Lo que tiene son los libros del Conde de Santa Coloma donde se puede rastrear la evolución de la ganadería, recogidos por su padre, que siguen en poder de la familia y cuyo análisis haría el placer de algún estudioso de los encastes como Rafael Cabrera.
El semental nº 22, indultado en Sotillo de la Adrada
por Juan Bautista, el 11 de junio de 2017


Todos los días las manadas rotan de los corrales a los pastos

Un empeño romántico como tantos en la ganadería de bravo, que cuenta con el aval de la tradición de la bravura, aunque no tanto con el favor del público ni, por supuesto, de los toreros. Los toros de Rehuelga miran y cuando miran aprenden, no son animales pasivos, notas que ellos saben que estás allí, viéndolos. Así en la plaza hay que tratarles bien, con carácter y sin probaturas, pues si la prueba se hace con desconfianza el toro se crece en dificultad, no es un encaste que te permita empezar y volver a empezar la faena en cada serie, por eso nos gusta a los aficionados que miramos con respeto y un punto de reverencia a los ganaderos que como Rafael Buendía continúan creyendo en la bravura como el sustento de la corrida de toros.
La prueba de valor. 
Dentro del corral de utreros que quedarán para toros en 2019

El equipo de la ganadería.
Javier Vallejo el mayoral 
y los vaqueros Juande y Manuel

Rehuelga se llevó la mayoría de los premios de San Isidro 2017 para contento de los aficionados integristas. La combinación de una corrida que se había quedado de cinqueños, con sobrado trapío y una selección cuidadosa, fue una sorpresa para muchos que ni conocían el hierro dedicado a lidiar erales y escasos utreros para mantener la casta. No vamos a poder disfrutarla mucho, pues para este año tiene sólo una corrida de utreros para Francia y otra que la piensa dejar para cuatreños para la temporada 2019, además de los toros de Madrid, así que habrá que estar atentos para ver donde se muestra el poso de esta tradición de bravura.

Reportaje fotográfico de Andrew Moore

lunes, 12 de febrero de 2018

EL TOREO NO SE PUEDE ENSEÑAR. PEPE LUIS VÁZQUEZ EN “LOS DE JOSÉ Y JUAN”


Se torea como se es, dice el clásico aforismo que se cumple a la perfección con Pepe Luis Vázquez. Recuerdo el toreo de Pepe Luis suave y profundo, con una suavidad tocada por el ángel que, en palabras de Federico García Lorca, “deslumbra, derrama su gracia y el hombre, sin esfuerzo realiza su obra” y una profundidad que sólo se consigue con la pureza, y así me pareció en la charla que tuvo en la abarrotada sala Antonio Bienvenida de Las Ventas el sábado 17 de febrero.
José Antonio Bollaín presenta la charla con Pepe Luis Vázquez
en el LXI Ciclo de conferencias de "Los de José y Juan"
Fotografía de Juan Salazar

En su época de profesor en la Escuela taurina de Sevilla empezaba diciendo a los alumnos: “El toreo no se puede enseñar”. Esa aparente contradicción con la labor de profesor contiene una gran verdad, sólo se puede aprender la técnica del toreo, torear tiene que ser una virtud que posea el torero.
Alternativa de Pepe Luis Vázquez
en Sevilla 17 de abril de 1981.
Padrino su tío Manolo Vázquez, testigo Curro Romero
toros de Jandilla

Fue una vocación tardía, pues empezó su carrera con 20 años, nunca antes había toreado en tientas o becerradas, aunque había visto muchos toros en la plaza y en el campo acompañando a su padre, y tomada la decisión, con un puñado de novilladas se presentó en Sevilla y Madrid, tuvo gran éxito con las corridas mixtas en las que alternaba con Curro Romero y Joao Moura y tomó y confirmó la alternativa en menos de dos años desde la primera vez que se vistió de luces en Alburquerque. Sabía torear y sólo necesitó unas corridas para coger la técnica.
Vistiéndose para la presentación de novillero en Madrid,

Su padre, de quien Marcial Lalanda dijo que “Pepe Luis fue el torero más hondo en el arte de torear que he visto, y sin embargo, el público no lo ha visto así. El público y la crítica le clasificó en el marco superficial del sevillanismo, de la escuela graciosa, esencialmente artística para el dibujo de movimientos dulces. Y Pepe Luis lo fue esto por añadidura a su incomparable condición de buen lidiador, de conocedor y técnico del arte de torear en su más enjundiosa conciencia del toreo”,  le enseñó que lo más difícil para un torero era que le recordaran no por su carrera, ni por una faena, sino por algo más corto y por tanto más intenso, como una tanda de verónicas o una serie de naturales y por eso sonríe con satisfacción cuando comentamos que la feria de San Isidro del 85 valió lo que valió su cambio de manos al toro Ropavieja de Torrealta.
Resumen de la faena de Pepe Luis Vázquez a Alcancía-7
de Jandilla el 28 de septiembre de 1985, en Las Ventas
No ha sido torero de torear muchas corridas pues en los años de mitad de los 80 de sus recordadas faenas en Madrid, la del Torrealta en San Isidro y un toro de Jandilla en septiembre del 85 y en Sevilla otro de Jandilla en San Miguel del 84 y uno de Gabriel Hernández en la feria del 85 y, su preferida, a un toro de Hermanos Sampedro en Huelva también en el 85, se mantuvo por debajo de las 30 corridas por temporada. Torero de torear muy bien y muy poco, una cornada de un toro de Gabriel Rojas en Sevilla en 1989 le hizo perder hueco en el escalafón, aunque siguió toreando alguna corrida o festival casi cada año hasta 2012 para volver, de la mano de Morante de la Puebla, el año pasado a torear tres celebradas corridas.
Pepe Luis Vázquez en el festival benéfico
de la Hermandad de los gitanos de Utrera en 2012

Tenía Pepe Luis una delicada firmeza para torear cuyo recuerdo convocó a muchos de los que le vimos torear y a numerosos alumnos de la Escuela taurina de Madrid a los que El Fundi organizó sus clases para que pudieran acudir a la charla. Su estilo parecía heredado de su padre que decía en una entrevista a François Zumbiehl que “el toreo es movimiento, una cosa en el aire, que se aposenta y desaparece” y eso nos satisfizo a muchos de los allí presentes partidarios del torero frágil y el toreo puro.
Con Pepe Luis Vázquez en "Los de José y Juan"
Fotografía de Nano Bollaín

Pepe Luis, heredero de su padre en tantas cosas, y con unas maneras que dice muy parecidas a las de Antonio Bienvenida, toreaba dando el medio pecho, donde el riesgo es mayor y la necesidad del dominio más evidente. Explica que concibe la pureza en el toreo en una mezcla de colocación, distancia, temple y dominio. Lejos del encimismo y de las grandes distancias, huye de los excesos para buscar la media distancia, el toreo haciendo girar al toro alrededor, el remate atrás, la sorpresa para el adorno y las faenas breves. “En las plazas nunca me han dicho pesado” remata airoso en lo que debería ser un lema para la necesaria regeneración del toreo actual.
Pepe Luis Vázquez en Granada, 15 de junio de 2017
Foto de Arjona

Porque esto es lo que significa hoy Pepe Luis Vázquez y que mostró tímidamente en Illescas y más enjundioso en Granada. La existencia de unas formas de torear donde estén presentes la naturalidad y la pureza y por extensión el dominio y la brevedad, tan necesarias en el momento actual donde el esfuerzo tapa al dominio, el aspaviento a la naturalidad y la reiteración a la pureza.

domingo, 4 de febrero de 2018

SEMANA DE PRESENTACIONES. PEPE LUIS VÁZQUEZ EN LAS VENTAS Y LA BIOGRAFÍA DE JOSÉ MATA EN EL CEU

El jueves 8 de febrero a las 19,30, en la sesión del XVII curso del Aula de Tauromaquia del CEU, presento los apuntes biográficos del torero canario José Mata, muerto por la cornada del toro Cascabel de la ganadería de D. Luis Frías Piqueras en el muy lejano 27 de julio de 1971.
Fotografía publicitaria de José Mata
expuesta en el bar Otero de Madrid hasta 2016

José Mata con su cuadrilla en Las Ventas,
el 4 de octubre de 1970, antes de matar en solitario
una corrida de toros del Conde de la Maza

“Diles que no me olviden” dijo Mata poco antes de morir, según cuenta Jorge Laverón en un artículo publicado en el 30 aniversario de la muerte del torero. Es el deseo de aquel que entrega en su profesión, en su oficio, en su arte, hasta su propia vida. Que no se olvide a quien llevó su empeño hasta el propio final, hasta su sacrificio. Diles que no me olviden porque ¿qué somos si no vivimos en el recuerdo de los otros, de los que nos aman, de los que nos conocen, de los que nos admiran?, ¿qué somos si nos olvidan?, ¿dónde van los recuerdos, si se olvida?
Invitación a la sesión del XVII Aula de Tauromaquia del CEU
el jueves 8 de febrero

Portada de la publicación "Tras las huellas de José Mata"
editada primorosamente por Tomás Martín de Vidales

Mantener el recuerdo de José Mata ha sido una experiencia entrañable para mí, que no he tenido ninguna vinculación personal, ni de paisanaje, ni tan siquiera le conocí o vi torear, pero que me ha proporcionado el empeño de descubrir una vida fascinante de un hombre dedicado a soñar y que desgraciadamente vio su sueño truncado cuando parecía que podía atreverse a alcanzarlo.
Pepe Luis Vazquez en Granada. 15 de junio de 2017
Tomada de "Desde el callejón"

El sábado 10 de febrero a las 12 de la mañana, en la Sala Antonio Bienvenida de Las Ventas, dentro del LXI Ciclo de conferencias de la Peña “Los de José y Juan”, presento al matador Pepe Luis Vázquez Silva, con quien mantendré un coloquio en el que hablará de sus recuerdos, sus claves y sus sentimientos toreros.
Programa del LXI Ciclo de conferencias
de la Peña "Los de José y Juan"

Pepe Luis Vázquez, torero de dinastía, toreó muy bien y muy poco, con su estilo hondo y delicado. Torero de dar el medio pecho al toro, de mandar con suavidad, naturalidad y firmeza. Artista esencial, con el toro Alcancía de Jandilla firmó el 28 de septiembre de 1985 una de las más puras faenas de Las Ventas, en presencia de Antoñete que protagonizaba su despedida unos días después.
Pepe Luis Vázquez en Illescas. 11 de marzo de 2017
Tomada de "El País"

Siguió toreando poco, una o dos corridas al año hasta 2012 que se retiró y el año pasado volvió a torear en Illescas y Granada de la mano de Morante de la Puebla, para dejar constancia de sus retazos de toreo tocado por el duende, donde la inspiración sobrepasa la lógica de la imaginación, con su base de buen lidiador, de conocedor y técnico del arte de torear.
Os espero.