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LA TAUROMAQUIA ES DEL PUEBLO. MIGUEL CID CEBRIÁN

La Asociación Taurina Parlamentaria tiene como fines: “La defensa y promoción de la fiesta de los toros como manifestación cultural del pueblo español. El estudio, fomento y divulgación de la cultura taurina y el apoyo y colaboración con las instituciones públicas para el fomento y protección de las actividades mencionadas en atención a su tradición y vigencia cultural”.

Miguel Cid Cebrián, en la Tertulia de Jordán

Su presidente Miguel Cid Cebrián, ex senador del PSOE por Salamanca y ex alcalde de Ciudad Rodrigo, acudió como invitado a la Tertulia de Jordán, el 25 de noviembre.
Comentamos la incoherente posición de su partido acerca de la tauromaquia, que defiende en lugares como Andalucía y Castilla La Mancha, mientras forma parte del frente abolicionista en Baleares.

Líderes del PSOE para las elecciones de 1977
retratados por Alberto Schommer para El País

La tauromaquia es del pueblo, dice, y no debe entender de colores políticos, por lo que no sería positivo que su defensa la patrimonialice el PP, pues puede provocar un alineamiento no deseado.
La tauromaquia debería quedar fuera del juego político, pero son precisamente los abolicionistas quienes están utilizando las instituciones en su contra, sin que haya una defensa desde la izquierda, sino por parte de individuos aislados.

Entrega de los premios de la ATP de 2014

La escasa valoración de la corrida de toros por parte de los ciudadanos hace que los políticos, salvo los que son aficionados, no se acerquen a las plazas de toros, pues no esperan que ello les pueda proporcionar votos, pues la moda o tendencia de incluir la corrida de toros dentro del considerado maltrato animal contrario a unos supuestos derechos de los animales también está presente en los partidos políticos, especialmente en los de la izquierda.
La base retórica de los pretendidos derechos de los animales es falsa, pues los únicos derechos existentes son los Derechos humanos, pues sólo el hombre es sujeto de derechos.

Miguel Cid Cebrián

Considera muy positivo, para la protección de la fiesta de toros, el decreto de noviembre de 2013 que declara a la Tauromaquia, Patrimonio Cultural de España y, fiel a su formación y profesión de abogado, cree que deben ser las instancias oficiales las que la defiendan y promocionen, mientras que el papel de los aficionados y las distintas instancias de profesionales debe centrarse en reclamar a las instituciones el cumplimiento de dicha declaración y su Plan de fomento.
No cree que haya posibilidades de entendimiento con antitaurinos y pone como ejemplo su reciente participación en una tertulia televisada con un abolicionista balear. Lo que se debe pedir es respeto por una actividad enraizada culturalmente, legal y protegida por ley como Patrimonio Cultural.

Firmando un recuerdo para la Tertulia de Jordán

Espera que la resolución del Tribunal Constitucional acerca de la prohibición de las corridas de toros en Cataluña, invalide dicha prohibición y se puedan volver a dar corridas, aunque nadie sea muy optimista acerca de su continuidad.

Afable, buen conversador, sus gustos taurómacos parecen más cercanos al establishment que al integrismo y desde ellos defiende la tauromaquia como aficionado.

Fotos de Andrew Moore

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