Manuel Durán es el referente imprescindible de la fotografía taurina a lo largo de su historia, Junto a su compañero Juan Miguel Sánchez Vigil realizaron la “Historia de la fotografía taurina” publicada en 1991 en la añorada colección La Tauromaquia de Espasa Calpe.
Desde los primeros daguerrotipos realizados a principios del
siglo XIX en los años posteriores a la retirada napoleónica hasta la actualidad,
ha seguido revisando, catalogando y publicando el cada vez más frondoso árbol que
da testimonio del desarrollo de las corridas de toros.
Dirigió el archivo fotográfico taurino de Espasa Calpe hasta que la compra de la editorial por el grupo Planeta acabó con la publicación de libros taurinos, entre ellos el Cossío que, como afirman en el prólogo a su historia: “constituye el más completo álbum de fotografía taurina”. Este archivo se encuentra en dependencias del Grupo Planeta sin que se conozca su uso ni mantenimiento desde que Manuel Durán dejó la editorial hace más de diez años.
No sólo se ha dedicado a la fotografía taurina y el día que asistió a la Tertulia venía de dirigir una visita guiada por la exposición que el Ayuntamiento de Madrid ha plantado en el Paseo de coches del Retiro y que reúne una selección de 48 fotografías a color en gran formato, de las realizadas para el coleccionable por fascículos Madrid de la Editorial Espasa Calpe por Manuel Durán y Sánchez Vigil cuando tenían poco más de veinte años de edad y que retratan calles y barrios de catorce de los veintiún distritos madrileños durante los años 1976 a 1978.
Al cierre del archivo de fotografía taurina de Espasa Calpe se une la preocupación por la falta de gestión de los archivos de los fotógrafos taurinos históricos que están desperdigados por distintos organismos públicos y en manos privadas en muchos casos desconocidas, sin que nadie en el sector taurino se preocupe por buscar alternativas de búsqueda, selección, archivo o gestión. Ahí están los archivos de Alfonso, Baldomero, Serrano, Mateo... Una más de las muestras de falta de interés del mundo taurino por ser un sector cultural y económico que sea consciente de su historia y su futuro.
Al hablar de la fotografía taurina siempre resuena la frase de Rafael Guerra “Guerrita” cuando le preguntan si ha cambiado mucho el toreo de su época a la de Joselito, a lo que responde con su conocida facundia: “Lo que ha cambiado han sido los fotógrafos”. Efectivamente los fotógrafos cambiaron desde finales del siglo XIX a la segunda década del XX pues, explica Manuel Durán, la velocidad de exposición de las cámaras fotográficas posibilitó la realización de mejores fotografías. No han dejado de mejorar hasta la actualidad en la que la rapidez es para ponerlas a disposición del público que las puede ver en redes mientras se está desarrollando la lidia del toro siguiente. La fotografía ha seguido mejorando y rara es la faena sea buena, mala o regular de la que no se saquen varias instantáneas buenísimas del toro y torero, las mejores de las cuales suelen ser las que buscan el momento del embroque, lo que no deja de proporcionar argumentos positivos para vender alabanzas de los taurinos interesados.
El mundo de la fotografía se enfrenta con numerosos problemas derivados de la aparición de la Inteligencia Artificial y la valoración de los propios fotógrafos, pero es un testimonio vivo de la historia y Manuel Durán ha volcado su esfuerzo y conocimiento en poner la del mundo de los toros a disposición de los aficionados.
Fotos de Andrew Moore






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